¿La epidemia de obesidad pone en riesgo la salud de los pacientes y los médicos?

Además del efecto negativo obvio sobre los pacientes, la obesidad puede afectar la salud de los Cardiólogos Intervencionistas ya que nos expone a un aumento en la dosis de radiación.

¿La epidemia de obesidad pone en riesgo la salud de los pacientes y los médicos?Hay un aumento claro y progresivo en la dosis de radiación a la que están expuestos los operadores a medida que aumenta el índice de masa corporal (BMI) de los pacientes. Este incremento puede llegar a ser hasta 7 veces mayor cuando tratamos un paciente con un BMI de 40 kg/m² o mayor vs un paciente con un BMI de 25 kg/m² según este trabajo recientemente publicado en Circulation Cardiovascular Interventions.

 

La epidemia de obesidad está impactando en la salud de los pacientes y como el BMI promedio de los pacientes va en aumento (hasta un 85% de los pacientes que ingresan a la sala de cateterismo tiene sobrepeso o es obeso) sería esperable que nuestro riesgo ocupacional aumente de la mano con este fenómeno. La radiación dispersa que emite el paciente es la mayor fuente de exposición para el operador y a la vez es directamente proporcional a la dosis que recibió el paciente.


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Este fue un estudio prospectivo (SHIELD study) donde los operadores trabajaban en dos salas con idénticos sistemas de fluoroscopía y portaban dosímetros en tiempo real en 1119 pacientes consecutivos que recibieron un procedimiento coronario. La exposición del paciente fue estimada utilizando la dosis del producto del área y el kerma del aire.

 

El procedimiento estándar incluía dos pantallas de protección entre el paciente y el operador. El uso de la manta descartable para cubrir al paciente y absorber radiación fue dejado a discreción del operador, aunque al menos uno de estos últimos dispositivos fue utilizado en el 59% de los casos y esto fue más frecuente a medida que el BMI aumentó.

 

El promedio de BMI en estos más de mil pacientes fue de 30.8 kg/m², siendo la mitad de la cohorte obesa, incluyendo un 9.6% con obesidad mórbida.


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Comparado con aquellos pacientes con un BMI de 25 kg/m², uno con 40 kg/m² o más se asoció con el doble de dosis para el paciente de acuerdo con la dosis del producto del área y el kerma del aire, aunque el incremento para los operadores fue proporcionalmente mucho mayor con un aumento de 0.2 a 1.4 µSv (p<0.0001 para todos). Esto se observó tanto en estudios diagnósticos como terapéuticos.

 

En el análisis multivariado se observó que cada punto de incremento del BMI del paciente se asocia de manera independiente con un aumento del 5.2% de la dosis que recibe el operador (p<0.001). Otros factores que se asociaron de manera independiente fueron la mayor edad, que el procedimiento sea terapéutico, el uso de mediciones funcionales (FFR/iFR) mientras que el uso del pad descartable disminuyó la exposición.

 

Toda esta información surge en el contexto de que en los últimos años se ha acumulado evidencia sobre los riesgos de la radiación sobre los operadores como cataratas prematuras, aterosclerosis carotídea prematura, tumores del lado izquierdo del cerebro y daño agudo del ADN.

 

Título original: Patient body mass index and physician radiation dose during coronary angiography: is the obesity epidemic impacting the occupational risk of physicians in the catheterization laboratory?.

Referencia: Madder RD et al. Circ Cardiovasc Interv. 2019;12:e006823.


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