Los endoleaks continúan siendo una de las principales causas de reintervención tras la reparación endovascular de aneurismas aórticos complejos con prótesis fenestradas y/o ramificadas (F/B-EVAR). Tradicionalmente, los endoleaks tipo I y III se consideran indicación de corrección precoz debido a su asociación con presurización persistente del saco aneurismático y mayor riesgo de ruptura. Sin embargo, evidencia reciente sugiere que algunos endoleaks pueden resolverse de manera espontánea sin incrementar dicho riesgo. En este contexto, el presente estudio evaluó la resolución espontánea de endoleaks y los factores asociados en pacientes sometidos a F/B-EVAR bajo una estrategia conservadora basada en la vigilancia con angiotomografía computada (CTA).

Se llevó a cabo un estudio retrospectivo unicéntrico en la División de Cirugía Vascular de la Medical University of Vienna (Viena, Austria), que incluyó 230 pacientes consecutivos tratados entre enero de 2015 y junio de 2024 por aneurismas aórticos complejos, comprendiendo aneurismas yuxtarrenales, pararrenales, paraviscerales abdominales y toracoabdominales. La mediana de edad fue de 74 ± 7 años, con predominio masculino (79%). En la CTA previa al alta hospitalaria, el 75% (n = 172) de los pacientes presentó algún tipo de endoleak (tipo I, II, III y combinaciones mixtas).
Todos los pacientes fueron seguidos mediante un protocolo estandarizado de CTA: aquellos con endoleaks tipo I y/o III, o endoleaks mixtos sin crecimiento del saco, realizaron un control tomográfico a los 6 meses, mientras que los pacientes con endoleak tipo II aislado o sin endoleak efectuaron el control a los 12 meses. El criterio de resolución del endoleak fue su desaparición completa en CTA sin necesidad de reintervención. La indicación de tratamiento secundario se estableció únicamente ante crecimiento del saco aneurismático mayor a 5 mm a los 6 meses o mayor a 10 mm a los 12 meses.
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El punto final primario fue la resolución espontánea del endoleak sin requerimiento de reintervención durante el seguimiento. Los puntos finales secundarios incluyeron la identificación de factores clínicos, procedimentales y morfológicos asociados a la resolución espontánea, así como la evolución del saco aneurismático.
Durante el seguimiento, los endoleaks tipo I no mostraron resolución espontánea. En contraste, los endoleaks tipo III presentaron una elevada tasa de cierre espontáneo, alcanzando el 83% a los 24 meses, con la mayoría de los casos observados dentro de los primeros 12 meses. Los endoleaks mixtos exhibieron una tasa de resolución significativamente menor (28% a los 24 meses; p < 0,001); sin embargo, el subtipo combinado II/III mostró una evolución más favorable, con una resolución espontánea del 50% a los 12 meses.
No se registraron rupturas aneurismáticas durante todo el período de seguimiento. Al analizar el volumen del endoleak utilizando un punto de corte de 9,37 mL, se observó que los endoleaks de menor y mayor volumen presentaron tasas de resolución comparables hasta los 12 meses (44% vs. 36%). Más allá de ese período, los endoleaks de menor volumen demostraron una probabilidad significativamente mayor de resolución espontánea (p = 0,039).
En el análisis multivariado, un menor diámetro máximo aórtico se asoció de forma independiente con una mayor probabilidad de resolución espontánea (OR 0,963; p = 0,011). La reducción del saco aneurismático fue el predictor más potente de cierre espontáneo (OR 9,706; p < 0,001), mientras que el antecedente de enfermedad arterial periférica también se asoció favorablemente (OR 3,617; p = 0,007). El volumen inicial del endoleak no se identificó como predictor independiente (p = 0,10).
Conclusión
En pacientes sometidos a reparación endovascular compleja con endoprótesis ramificadas y/o fenestradas, la vigilancia estructurada mediante angio-TC demostró ser una estrategia segura y eficaz para el manejo conservador de endoleaks tipo III y endoleaks mixtos tipo II/III, siempre que la dinámica del saco aneurismático permanezca estable. En este estudio, los endoleaks tipo III se resolvieron espontáneamente en más del 80% de los casos a los 24 meses, sin registrarse rupturas aneurismáticas, lo que permitió evitar un número significativo de reintervenciones.
Título Original: CTA Surveillance for Conservative Endoleak Treatment following Complex Endovascular Aneurysm Repair.





