La isquemia crítica de miembros inferiores (ICMI) representa uno de los estadios más avanzados de la enfermedad arterial periférica (EAP). En una proporción significativa de pacientes, la anatomía distal, el daño vascular severo o las comorbilidades limitan las posibilidades de revascularización quirúrgica o endovascular convencional. Se estima que aproximadamente un 10% de los pacientes con ICMI no cuenta con una opción viable de revascularización, quedando expuestos a un mal pronóstico, con elevadas tasas de amputación mayor y mortalidad.

El estudio PROMISE III evaluó la arterialización transcatéter de venas profundas (TADV) mediante el sistema LimFlow (Striker). Esta estrategia busca mejorar la perfusión distal a través de un bypass endovascular desde una vena relativamente preservada hacia el pie, en pacientes considerados “no-option”.
Se trató de un estudio prospectivo, multicéntrico, de una sola rama, que incluyó pacientes con EAP en estadio Rutherford 5 o 6. El punto final primario (PFP) fue la supervivencia libre de amputación mayor a 6 meses. Entre los desenlaces secundarios se incluyeron el salvataje de miembro, la supervivencia global, la cicatrización de heridas, el dolor y la calidad de vida.
Se trataron 100 pacientes, correspondientes a 103 miembros. Todos presentaban úlceras no cicatrizantes o gangrena; el 74,8% se encontraba en Rutherford 5 y el 25,2% en Rutherford 6. A los 6 meses, la supervivencia libre de amputación mayor fue de 80,7%, con una tasa de salvataje de miembro de 86,5% y una supervivencia global de 93,8%. Asimismo, aproximadamente el 80% de las heridas mostró cicatrización completa o parcial.
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En cuanto a la calidad de vida, los pacientes reportaron una reducción significativa del dolor, con un descenso del puntaje promedio de 6,0 al inicio a 2,0 a los 6 meses (p<0,0001). Según el cuestionario VascuQoL-6, la preocupación por la mala circulación disminuyó del 90% al 45%; la limitación para participar en actividades sociales, del 70% al 40%; los trastornos del sueño, del 80% al 40%; y la carga diaria asociada a la herida del pie, del 79% al 39% a los 6 meses.
Conclusiones
El estudio PROMISE III sugiere que la arterialización transcatéter de venas profundas con LimFlow podría asociarse con una mayor supervivencia libre de amputación, tasas relevantes de salvataje de miembro y, especialmente, una mejoría sintomática significativa a 6 meses en pacientes con ICMI sin opción convencional de revascularización.
Título original: PROMISE III: 6-Month Clinical and Quality of Life Outcomes in CLTI Patients Treated with Transcatheter Arterialization of the Deep Veins
Presentado por: Mehdi H. Shishehbor en el SCAI 2026 Scientific Sessions & CAIC-ACCI Summit, Montreal, Canadá.
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