Tras la revascularización de miembros inferiores, el tratamiento médico óptimo incluye antiagregación, estatinas de alta intensidad y control de los factores de riesgo. Estudios recientes como COMPASS y VOYAGER-PAD demostraron que la adición de rivaroxabán a baja dosis (2,5 mg dos veces al día) al tratamiento antiplaquetario reduce los eventos cardiovasculares y los eventos adversos del miembro, aunque a expensas de un aumento del riesgo de sangrado.

Sin embargo, el grado de adopción de esta estrategia y su impacto en la práctica clínica real no estaban bien establecidos. El objetivo de este estudio fue evaluar la utilización, efectividad y seguridad del rivaroxabán a baja dosis tras intervenciones endovasculares periféricas en pacientes con EAP en un contexto de práctica clínica real.
Se realizó un estudio de cohorte retrospectivo en Estados Unidos, en el que se identificaron adultos de entre 40 y 90 años con EAP sometidos a intervención vascular periférica endovascular entre 2017 y 2024. Se analizaron los pacientes que recibieron rivaroxabán a baja dosis dentro de los 30 días posteriores al procedimiento y se evaluó la adherencia durante el primer año (considerándose adherentes aquellos con ≥80% de cobertura farmacológica).
Se excluyeron los pacientes con anticoagulación terapéutica u otras dosis de rivaroxabán. El punto final primario fue la aparición de eventos adversos mayores del miembro (MALE), definido como amputación mayor, reintervención o eventos trombóticos del miembro tratado, mientras que el punto final de seguridad fue la aparición de eventos hemorrágicos clasificados según criterios ISTH.
Se incluyeron 88.792 pacientes entre 2017 y 2024. Solo 1.285 (1,5%) recibieron rivaroxabán a baja dosis tras el procedimiento y, de estos, únicamente 547 (42,6%) mantuvieron una adherencia ≥80% durante el primer año. La edad mediana fue de 65 años (RIC 59–75) y aproximadamente el 62% eran varones. Los pacientes tratados con rivaroxabán presentaron mayor prevalencia de diabetes (53,1% vs 45,0%), obesidad (20,9% vs 10,5%), tabaquismo (31,3% vs 21,3%), hipertensión (75,1% vs 67,5%) e hiperlipidemia (70,6% vs 57,6%). El 10,9% de los procedimientos se realizaron por isquemia crónica amenazante del miembro y el 89,1% por claudicación.
Los territorios tratados fueron femoropoplíteo en el 40,7%, aortoilíaco en el 33,3% y tibial en el 26%. El estudio no dispone de información sobre las características técnicas del procedimiento, como el tipo de dispositivo empleado, el uso de stents o balones liberadores de fármaco, ni la longitud de las lesiones tratadas.
Reducción significativa del riesgo de amputación mayor con rivaroxabán a bajas dosis tras revascularización periférica
El uso de rivaroxabán se asoció con una reducción del riesgo de amputación mayor al año (HR 0,66; IC95% 0,50–0,87; p=0,004). El beneficio fue más marcado en los pacientes adherentes al tratamiento, quienes presentaron una reducción del 70% en el riesgo de amputación mayor (p=0,03). En relación con el punto final compuesto de MALE, el uso global de rivaroxabán mostró una tendencia a la reducción (HR 0,76; IC95% 0,55–1,06; p=0,11), mientras que los pacientes adherentes presentaron una reducción del 62% (HR 0,38; IC95% 0,13–1,12; p=0,08). Asimismo, la combinación de rivaroxabán con inhibidores P2Y12 se asoció con una reducción del 68% en el riesgo de MALE (HR 0,32; IC95% 0,10–1,02; p=0,054).
En cuanto a la seguridad, los pacientes tratados con rivaroxabán presentaron una mayor incidencia de sangrado durante el seguimiento (20,3% vs 11,2%; p<0,001), aunque los sangrados mayores fueron poco frecuentes (1,01% vs 0,53%; p=0,034).
Conclusión: Rivaroxabán post-angioplastia periférica y beneficios en eventos del miembro con aumento moderado del riesgo de sangrado
El uso de rivaroxabán a baja dosis tras intervenciones endovasculares periféricas continúa siendo infrecuente (solo el 1,5% de los pacientes). Sin embargo, cuando el tratamiento se prescribe y se mantiene una adecuada adherencia, se asocia con una reducción significativa del riesgo de amputación mayor y de eventos adversos del miembro. Este beneficio se logra a expensas de un incremento en las complicaciones hemorrágicas, generalmente de baja gravedad, lo que resalta la necesidad de seleccionar cuidadosamente a los pacientes considerando el balance entre riesgo trombótico y riesgo de sangrado.
Título Original: Effectiveness and Safety of Rivaroxaban following Peripheral Arterial Endovascular Revascularization in Real World Practice.
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