La endocarditis infecciosa de la válvula tricúspide (TVIE) representa entre el 5% y el 10% de todos los casos de endocarditis infecciosa. El tratamiento quirúrgico constituye el estándar terapéutico en casos con bacteriemia persistente, embolias sépticas, vegetaciones mayores a 2 cm o insuficiencia tricuspídea severa, aunque se asocia a riesgos como sangrado, reoperación y mortalidad operatoria.

La aspiración mecánica percutánea (PMA) permite reducir la carga de vegetaciones en pacientes con alto riesgo quirúrgico o con contraindicación para cirugía. Con el objetivo de comparar ambas estrategias, los autores realizaron una revisión sistemática y un metaanálisis de los resultados clínicos de la PMA frente a la cirugía en la TVIE.
El punto final primario fue la mortalidad por cualquier causa (intrahospitalaria, a 30 días y a 1 año), mientras que los puntos secundarios incluyeron la duración de la internación hospitalaria y la tasa de reingreso por endocarditis.
Se realizó una búsqueda sistemática hasta julio de 2025, identificándose 10 estudios retrospectivos comparativos realizados en Estados Unidos que evaluaban la PMA frente al tratamiento quirúrgico en la endocarditis tricuspídea.
Aspiración mecánica percutánea vs cirugía en la endocarditis tricuspídea: impacto en la mortalidad y los resultados clínicos
En total se analizaron 6035 pacientes, de los cuales 974 fueron tratados mediante PMA y 5061 mediante cirugía. Los pacientes presentaban una edad media cercana a los 33–35 años y una elevada prevalencia de consumo de drogas intravenosas, presente en más del 70% de los casos. La insuficiencia tricuspídea significativa, las embolias sépticas y el shock séptico fueron hallazgos frecuentes.
La aspiración percutánea (frecuentemente mediante sistemas como AngioVac) se utilizó principalmente en pacientes considerados de alto riesgo quirúrgico o con contraindicaciones para la cirugía, mientras que la intervención quirúrgica permitía la reparación o el reemplazo valvular y el tratamiento definitivo del foco infeccioso.
En el análisis de mortalidad intrahospitalaria no se observaron diferencias significativas entre ambas estrategias (RR 1,07; IC95% 0,32–3,57; p=0,91). En cambio, la mortalidad a 30 días fue significativamente mayor en el grupo tratado con aspiración percutánea (RR 2,71; IC95% 1,53–4,82; p<0,001).
A pesar de este hallazgo, la mortalidad a 1 año no mostró diferencias significativas entre ambas estrategias (RR 1,13; IC95% 0,72–1,77; p=0,60). Se observó una estadía hospitalaria significativamente más corta con aspiración percutánea, con una diferencia media de −7,0 días (IC95% −12,96 a −1,05; p=0,03), y el riesgo de reingreso por endocarditis fue similar entre ambos grupos (RR 0,82; IC95% 0,36–1,85; p=0,63).
Conclusión
En síntesis, en este metaanálisis que incluyó pacientes con endocarditis tricuspídea, la aspiración mecánica percutánea se asoció con una menor duración de la internación hospitalaria, mientras que el tratamiento quirúrgico mostró una mejor supervivencia a corto plazo, particularmente a los 30 días.
No se observaron diferencias en la mortalidad al año ni en las tasas de reingreso por endocarditis entre ambas estrategias. Dado que la evidencia disponible proviene exclusivamente de estudios observacionales con riesgo de sesgo moderado a alto, los autores concluyen que se necesitan ensayos clínicos aleatorizados para definir con mayor precisión el rol relativo de ambas estrategias terapéuticas.
Título Original: Percutaneous Mechanical Aspiration Versus Surgical Management of Tricuspid Valve Endocarditis: A Systematic Review and Updated Meta-Analysis.
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