La nefropatía inducida por contraste continúa siendo una complicación relevante en las intervenciones coronarias percutáneas (PCI), especialmente en pacientes con múltiples comorbilidades y anatomías complejas. El Dynamic Coronary Roadmap (DCR) es un software que superpone, en tiempo real, una reconstrucción angiográfica sobre la fluoroscopia, lo que permite guiar los dispositivos con una menor utilización de contraste. El objetivo del estudio fue evaluar si el uso de DCR reduce el volumen total de contraste empleado durante la PCI en un centro argentino.
Características del estudio

Se llevó a cabo un estudio observacional, retrospectivo y unicéntrico que incluyó 480 pacientes consecutivos sometidos a PCI entre enero y diciembre de 2024. Los pacientes se dividieron en dos grupos: PCI guiada por DCR (n=201; 41,8%) e PCI guiada por angiografía convencional (n=279; 58,2%). La mediana de edad fue similar en ambos grupos (69 y 68 años, respectivamente), con un predominio masculino cercano al 75%. Todas las intervenciones correspondieron a angioplastias coronarias. La proporción de procedimientos complejos fue significativamente mayor en el grupo DCR (39,6%) en comparación con el grupo control (17,6%; p<0,001). Se consideró PCI compleja aquella que involucró múltiples vasos, tronco coronario izquierdo no protegido, bifurcaciones verdaderas, puentes venosos, lesiones severamente calcificadas o trombóticas.
El punto final primario fue el volumen total de contraste utilizado por procedimiento. Los puntos finales secundarios incluyeron la exposición a radiación, evaluada mediante Kerma y producto dosis–área, y la variación de la creatinina sérica entre el preprocedimiento y el alta hospitalaria.
Dynamic Coronary Roadmap en PCI: impacto en la reducción del uso de contraste
El uso de DCR se asoció con una reducción significativa del volumen total de contraste administrado, con una mediana de 120 mL (RIC 90–158) frente a 140 mL (RIC 100–200) en el grupo control (p=0,007). Este valor correspondió al consumo global del procedimiento, incluyendo la cinecoronariografía diagnóstica. Al analizar exclusivamente el contraste utilizado durante la angioplastia, también se observó una disminución significativa: 100 mL (RIC 70–140) en el grupo DCR frente a 120 mL (RIC 80–180) en el grupo control (p=0,001). En el análisis multivariable, ajustado por edad, sexo, vaso tratado y complejidad de la PCI, el uso de DCR se asoció con una reducción promedio de 37,3 mL de contraste por paciente (IC95% 24,3–50,5; p<0,001).
En cuanto a los desenlaces secundarios, no se registraron diferencias significativas en la exposición a radiación entre ambos grupos: el Kerma mediano fue de 517 mGy en el grupo DCR y 514 mGy en el grupo control (p=0,567), mientras que el producto dosis–área fue de 41,7 Gy·cm² y 45,5 Gy·cm², respectivamente (p=0,846). Tampoco se observaron diferencias en la función renal, ya que la variación de creatinina sérica fue de 0,10 mg/dL en ambos grupos (p=0,813), sin incremento en la incidencia de nefropatía inducida por contraste.
Conclusiones: beneficios del DCR en angioplastias coronarias complejas
El empleo de DCR durante la angioplastia coronaria se asoció con una reducción consistente del volumen de contraste utilizado, incluso en procedimientos de mayor complejidad, sin incrementar la exposición a radiación ni comprometer la función renal. Estos hallazgos respaldan su utilización como una estrategia práctica para disminuir la carga de contraste en pacientes con riesgo renal elevado.
Título original: Reduction in Contrast Use through the Application of the Dynamic Coronary Roadmap in Coronary Angioplasty.
Referencia: Marcelo A. Abud, Facundo Villa, Ignacio L. Paganini, Javier Cóggiola, Juan P. De Brahi. Instituto Cardiovascular San Gerónimo, Servicio de Terapéutica Endovascular. Revista Argentina de Cardiología 2025;93:358–363.
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