La angioplastia coronaria (PCI) se considera una alternativa equivalente a la cirugía de revascularización en pacientes con estenosis del tronco coronario izquierdo (TCI) y complejidad anatómica baja a intermedia. Sin embargo, se trata de un procedimiento que plantea desafíos técnicos importantes, al considerar la expansión y aposición del stent, la cobertura de la lesión y las distintas estrategias en bifurcaciones.
El objetivo del estudio OPTIMAL fue determinar si una estrategia de PCI guiada por IVUS podría reducir el riesgo de eventos isquémicos o muerte en comparación con una estrategia de PCI guiada por angiografía cualitativa en pacientes con enfermedad no protegida del TCI.
Se realizó un estudio internacional, multicéntrico, aleatorizado, abierto y de superioridad, llevado a cabo en 28 centros europeos en Italia, España y Reino Unido. El trabajo incluyó 806 pacientes aleatorizados, con 401 asignados a PCI guiada por IVUS y 405 a PCI guiada por angiografía. El desenlace primario fue un compuesto orientado al paciente de muerte por cualquier causa, cualquier ACV, cualquier IAM o cualquier revascularización durante el seguimiento prolongado.
La edad media fue de 71.1 años, el 78% eran de sexo masculino; la presentación inicial incluyó IAM sin elevación del ST en cerca del 39%, angina inestable en alrededor del 10% y síndrome coronario crónico en aproximadamente la mitad de los pacientes. El SYNTAX anatómico fue de 30.10 ± 13.0 en la rama IVUS y de 29.29 ± 12.1 en la rama angiografía. Los stents utilizados fueron Synergi o Synergi Megatron.
Desde el punto de vista del procedimiento, la duración total fue mayor en la rama IVUS (88.6 ± 50.2 min vs 63.9 ± 37.6 min), con tasas similares de complicaciones periprocedimiento (7.4% vs 7.2%).
En cuanto a los resultados, con una media de seguimiento de 2.9 años, el PFP ocurrió en el 33.7% de los pacientes del grupo IVUS y en el 30.9% del grupo guiado por angiografía (HR 1.11; IC95% 0.87–1.42; p=0.40). Tampoco se observaron diferencias en los desenlaces secundarios compuestos. El desenlace orientado al dispositivo (muerte CV, IAM del vaso tratado o TLR clínicamente indicada) tuvo una incidencia del 22.4% en la rama IVUS y del 20.5% en la rama angiografía (HR 1.10; IC95% 0.82–1.49).
Conclusiones: la angiografía sigue siendo una estrategia válida en TCI con operadores expertos en IVUS
En este estudio aleatorizado en pacientes con enfermedad no protegida del tronco coronario izquierdo, la PCI guiada por IVUS no se asoció con un menor riesgo del desenlace compuesto de ACV, IAM, revascularización o muerte en comparación con la angiografía, con un seguimiento medio de 2.9 años. Esto sugiere que el uso exclusivo de angiografía podría ser apropiado cuando los procedimientos son realizados por operadores expertos en IVUS en centros de alto volumen.
Presentado por Luca Testa en las sesiones Late-Breaking Clinical Trials del ACC.26, 28–30 de marzo, New Orleans, EE. UU.
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