ESC 2020 | La disfunción ventricular puede inclinar la balanza para decidir la revascularización

Los pacientes incluidos en el estudio ISCHEMIA que tenían el antecedente de insuficiencia cardíaca o deterioro de la función ventricular se beneficiaron de la revascularización vs los que recibieron tratamiento médico. Este es un análisis pre especificado del paradigmático estudio ISCHEMIA.

ESC 2020 | La disfunción ventricular puede inclinar la balanza para decidir la revascularización

El estudio ISCHEMIA fue publicado en marzo de 2020 en NEJM y pasó algo desapercibido por la comunidad médica debido a la pandemia por COVID-19. 

En ese momento también se publicó el ISCHEMIA-CKD, un análisis de una población de mayor riesgo basal (pacientes con insuficiencia renal crónica) donde tampoco se pudo probar el beneficio de la revascularización. 

Ahora llega desde el Congreso ESC 2020 información de otro subgrupo de alto riesgo: aquellos pacientes con insuficiencia cardíaca o deterioro de la función ventricular.

Los hallazgos sugieren que los pacientes estables con isquemia moderada a severa y evidencia de deterioro leve de la función ventricular se benefician de una terapia más invasiva como la revascularización (sea angioplastia o cirugía).


Lea también: ACC 2020 Virtual | El controvertido estudio ISCHEMIA llega finalmente a NEJM.


Según el Dr Renato Lopes, presentador y autor principal del trabajo, estos resultados solo son generadores de hipótesis dado el pequeño número de pacientes con deterioro de la función ventricular incluidos en el estudio.

De los 5129 incluidos en el ISCHEMIA solo el 4% tenían historia de insuficiencia cardíaca y solo el 1.1% había requerido una hospitalización por esta causa. La función ventricular media de la población global fue de 60% vs 44% de este pequeño subgrupo de mayor riesgo.

El end point combinado ocurrió en el 17.2% de los pacientes que recibieron revascularización vs el 29.3% de los que recibieron tratamiento conservador (p=0.055).


Lea también: AHA 2019 | ISCHEMIA: La estrategia invasiva resulta similar al tratamiento médico.


El tipo de revascularización estuvo dividida entre angioplastia y cirugía que podrían diferir en los riesgos inmediatos y en la protección de futuros eventos a largo plazo.

Estos resultados van en la misma línea que el estudio STITCHES y requieren más investigación.  

Título original: Initial invasive versus conservative management for stable ischemic heart disease with a history of heart failure or left ventricular dysfunction: insights from the ISCHEMIA trial.

Referencia: Lopes R, et al. Presentado en forma virtual en el congreso ESC 2020.


¿Le gustaría recibir un resumen semanal con los más recientes artículos científicos?

Su opinión nos interesa. Puede dejar su comentario, reflexión, pregunta o lo que desee aquí abajo. Será más que bienvenido.

One Comment;

  1. Miguel Pretel said:

    Este articulo recuerda lo que sabiamos 20 años atrás: la revascularizacion es mejor que el tratamiento médico en pacientes con disfuncion del VI o lesión de trocode CI

*

Top