A pesar de la expansión de las indicaciones del implante percutáneo de válvula aórtica (TAVI), los trastornos de la conducción cardíaca (TCC) y la necesidad de implante de marcapasos permanente (MPP) continúan siendo las complicaciones más frecuentes del procedimiento, con incidencias reportadas entre el 13% y el 17%. Dado que una proporción significativa de estos trastornos es transitoria, se ha planteado la hipótesis de que la inflamación local y el edema tisular secundarios al traumatismo mecánico del implante desempeñan un papel relevante en su desarrollo. En este contexto, el estudio GLUCO-TAVI, un ensayo unicéntrico, prospectivo y aleatorizado, evaluó la viabilidad, seguridad y eficacia preliminar de un régimen de glucocorticoides para reducir estas complicaciones.

Se incluyeron 100 pacientes con estenosis aórtica severa candidatos a TAVI (≥75 años o no aptos para cirugía), que fueron randomizados a un grupo de intervención (n=50), tratado con metilprednisolona intravenosa (7 mg/kg una hora antes del procedimiento) seguida de prednisona oral (15 mg cada 12 horas durante cinco días), o a un grupo control (n=50), que recibió los cuidados estándar.
El punto final primario fue la incidencia de implante de marcapasos permanente al mes del procedimiento.
En cuanto a los resultados, se observó una reducción numérica del 50% en el riesgo relativo de implante de marcapasos al mes en el grupo tratado con glucocorticoides (8% vs. 16%; RR 0,50; IC 95%: 0,16-1,55; p=0,23). Esta tendencia se mantuvo a los 12 meses de seguimiento (12% vs. 18%; p=0,41).
Asimismo, el grupo de intervención mostró una atenuación significativa de la respuesta inflamatoria sistémica, evidenciada por un incremento medio de la proteína C reactiva (PCR) de apenas 0,14 mg/L frente a 1,62 mg/L en el grupo control (p<0,001). Entre los pacientes que no requirieron marcapasos, el tratamiento con glucocorticoides se asoció con una reducción significativa en la duración del QRS a los 30 días en comparación con el grupo control (−14,2 ms vs. +9,3 ms; p=0,013).
No se observaron diferencias significativas en la incidencia de nuevo bloqueo de rama izquierda (BRI), aunque la tasa de resolución del BRI fue numéricamente superior en el grupo tratado con glucocorticoides (63,2% vs. 47,1%).
En términos de seguridad, el régimen fue bien tolerado y no se identificaron señales relevantes de riesgo. No se registraron diferencias significativas en la mortalidad al año (12% en el grupo intervención vs. 4% en el grupo control; p=0,27), correspondiendo los fallecimientos del grupo tratado a causas no cardiovasculares durante el seguimiento. Las complicaciones vasculares y hemorrágicas mayores fueron comparables entre ambos grupos. Solo se documentaron tres eventos adversos menores relacionados con el tratamiento corticoide: un caso de hiperglucemia y dos episodios de descompensación leve de insuficiencia cardíaca.
Conclusiones | Glucocorticoides tras TAVI: una estrategia prometedora para reducir el implante de marcapasos permanente
El estudio GLUCO-TAVI demuestra que un ciclo corto de glucocorticoides constituye una estrategia factible y segura en pacientes sometidos a TAVI. Si bien la reducción del 50% en la necesidad de implante de marcapasos permanente no alcanzó significación estadística debido al tamaño limitado de la muestra, los hallazgos respaldan la hipótesis de que la modulación de la respuesta inflamatoria podría disminuir los trastornos de conducción y la necesidad de marcapasos tras el procedimiento. Estos resultados justifican la realización de estudios multicéntricos de mayor escala para confirmar el beneficio clínico de esta estrategia antes de su incorporación a la práctica habitual.
Título Original: Glucocorticoids for Reducing Pacemaker Implantation After TAVI: The GLUCO-TAVI Trial.
Referencia: Laura Fuertes-Kenneally et al EuroIntervention 2026;22:545-554.
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