Carotídeas asintomáticas ¿Tenemos todas las respuestas?

Los avances de las terapias para reducir el impacto del stroke en lesiones carotídeas asintomáticas han sido dificultosos en la última década. 

Carotídeas asintomáticas

Varios puntos en desacuerdo entre los estudios randomizados publicados hizo que esta información no ingresara en la práctica clínica diaria. Sin embargo, en los últimos 5 años los “planetas se fueron alineando”, permitiendo realizar un resumen del estado actual en el cuidado de pacientes con lesiones carotídeas asintomáticas.

Las últimas guías publicadas son del año 2011 y dan una recomendación clase IIa para revascularizar lesiones asintomáticas >70% de la carótida interna si el riesgo perioperatorio de stroke, infarto y muerte es bajo. El beneficio de esta recomendación se basó en 2 grandes estudios, pero ambos trabajos reclutaron sus pacientes ¡hace más de 25 años!

Hay evidencia de que el tratamiento médico mejora el resultado de la revascularización pero también que mejora el pronóstico de la enfermedad, por lo que la revascularización fue cayendo poco a poco. 


Lea también: Toda la artillería a prueba en la angioplastia carotídea.


La respuesta sobre si la revascularización es superior o no al tratamiento médico está ahora bajo investigación en el estudio CREST-2. Este trabajo no va a aportar información adicional directa sobre cuál revascularización es la mejor (angioplastia o cirugía).

El CREST-2 en realidad agrupa dos estudios en uno: por un lado compara a la endarterectomía más el tratamiento médico óptimo vs el tratamiento médico óptimo solamente y, por otro, compara a la angioplastia más tratamiento médico óptimo vs el tratamiento médico óptimo solamente.

Cada estrategia tiene criterios específicos de exclusión como una anatomía adversa del cuello para la cirugía o un arco tipo III para la angioplastia. El estudio va a tener serias dificultades para mostrar la superioridad de una estrategia sobre otra con una tasa de eventos (muerte o stroke) esperada de solo el 3.6% a 4 años. Por ahora la necesidad de revascularización sigue bajo la lupa.


Lea también: Crest-2 Registry: La angioplastia carotídea presenta una baja tasa de muerte y stroke


Varios factores pueden reconocerse para inclinar la balanza hacia una u otra estrategia en el caso de que la revascularización fuera necesaria: la anatomía del arco aórtico, la revascularización previa, irradiación previa del cuello, la tortuosidad proximal o distal o la estenosis subclavia asociada.

La protección cerebral proximal fue la materia de estudio del trabajo ARMOUR (Proximal Protection With the MO.MA De- vice During Carotid Stenting) que mostró la baja tasa de eventos cardiovasculares y cerebrovasculares mayores con este dispositivo (2.3% de eventos y sólo 0.9% de stroke mayor). La evidencia sugiere que la protección proximal es más segura que los filtros durante la angioplastia.

Otro punto caliente son las lesiones no ipsilaterales a la angioplastia detectadas por resonancia. Casi la mitad de los pacientes que reciben angioplastia carotídea presentan nuevas lesiones en la resonancia del lado contrario al procedimiento. El arco aórtico no debe ser subestimado y la manipulación de los catéteres cuidadosa. 


Lea también: Nuevo dispositivo para tener mayor protección en la angioplastia carotídea.


¿Cuál es el impacto de estas lesiones silentes que muestra la resonancia? ¿Deben ser considerados como eventos o solo como hallazgos? Pueden afectar la función neurocognitiva? Pueden cambiar la historia natural luego de la revascularización?

Por cada respuesta que parecemos encontrar surgen aún más preguntas. 

El CREST-2 traerá algo de luz, al menos con respecto a la decisión de revascularizar o no. 

Título original: Carotid Artery Stenting in Asymptomatic Carotid Artery Stenosis.

Referencia: Joshua A. Beckman et al. J Am Coll Cardiol 2020;75:648–56.


Suscríbase a nuestro newsletter semanal

Reciba resúmenes con los últimos artículos científicos

Más artículos de este Autor

Guías AHA/ACC sobre manejo del tromboembolismo pulmonar en 2026

La guía AHA/ACC 2026 para el manejo del tromboembolismo pulmonar (TEP) agudo introduce un cambio conceptual al reemplazar la clasificación tradicional “según riesgo” por...

Valoración con FFR para la selección de pacientes hipertensos que se benefician del stenting renal

La estenosis aterosclerótica de la arteria renal (EAAR) representa una de las principales causas de hipertensión (HTA) secundaria y se asocia a un mayor...

Arterialización transcatéter de venas profundas en la isquemia crítica sin opciones de revascularización

La isquemia crónica crítica de miembros inferiores en pacientes sin opciones convencionales de revascularización representa uno de los escenarios más complejos dentro de la...

Duración de la cesación tabáquica y riesgo de amputación tras la revascularización en la isquemia crítica de miembros inferiores

La isquemia crítica de miembros inferiores se asocia con una elevada tasa de amputación y mortalidad. Si bien la cesación tabáquica mejora los resultados...

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Artículos relacionados

Jornadas SOLACIspot_img

Artículos recientes

COMPLICAT 2026: aprendizaje colaborativo para afrontar las complicaciones en cardiopatías congénitas y estructurales

Curso Online gratuito en español.5 webinars en 2026. COMPLICAT 2026 llega con su segunda edición consolidándose como un espacio académico innovador dedicado al análisis de...

Aspiración mecánica percutánea versus tratamiento quirúrgico de la endocarditis de la válvula tricúspide

La endocarditis infecciosa de la válvula tricúspide (TVIE) representa entre el 5% y el 10% de todos los casos de endocarditis infecciosa. El tratamiento...

CRT 2026 | NAVITOR IDE: resultados hemodinámicos y durabilidad a 5 años de una válvula aórtica transcatéter intraanular autoexpandible

A medida que el TAVI se expande hacia poblaciones más jóvenes y de menor riesgo quirúrgico, la durabilidad de las prótesis se ha convertido...